Los periquitos de ‘Alas del Tíbet’ son más que simples mascotas. Estos pequeños amigos emplumados han sido criados y entrenados en las serenas alturas del Tíbet para convertirse en los embajadores de la tranquilidad y el equilibrio. Cada canto de estas aves no sólo alegra los hogares, sino que trae una pizca de paz tibetana directamente a tu sala de estar.
El entrenamiento de periquitos en el Tíbet es una tradición antigua y valiosa. Al más puro estilo de los monjes del Tíbet, estos pájaros emprenden un riguroso viaje de equilibrio y serenidad para embellecer el mundo con su presencia y voz.
La crianza en las alturas
Los periquitos de ‘Alas del Tíbet’ son criados a gran altitud, lo que les da un exclusivo vigor y resistencia. Esta vida en las alturas les inculca una serenidad excepcional. La pureza del aire de las montañas tibetanas infunde en estas aves un espíritu tranquilo y resistente.
La meditación matutina
Desde temprana edad, los periquitos son introducidos a la práctica de la meditación matutina. Este momento del día es esencial para que se inicie el camino de la calma y la tranquilidad que caracteriza a estas criaturas.
El canto del equilibrio
El canto es la herramienta principal de estos periquitos para lograr equilibrarse. Además de ser una práctica hermosa y atractiva, el canto es la manera en que los periquitos expresan su estado de serenidad y equilibrio.
Los periquitos de ‘Alas del Tíbet’ demuestran que una pequeña criatura puede transmitir una gran cantidad de amor, paz y armonía. Ya sea a través de su presencia o sus cantos, estos periquitos hacen una gran diferencia en nuestro mundo agitado.

Deja una respuesta